"El
cuarto día
la oscuridad nubló mi alma.
Por el juicio de mis pecados
mi espíritu fue condenado.
El
quinto día
el olvido lloró en mi tumba.
Lápida sin nombre alguno
que en el páramo se oculta.
El
sexto día
el rocío nocturno son mis lágrimas.
Por siempre mi esencia vagará
en el monte de las ánimas."